miércoles, 8 de octubre de 2014

THE JONESES


THE JONESES

Todos, y en todo momento, estamos bombardeados; siempre se nos dice qué, cómo, cuándo, dónde y por qué comprar. Sobre todo el porqué. No nos venden yoghurts ni blue jeans, nos venden modelos completos de felicidad, de posturas frente al mundo, de familias correctas, de pensamientos adecuados los criterios y las perfecciones de la vida siempre a la venta, y en una gama de precios inimaginablesDe vender justo lo que no es ni será, de crear paisajes fantásticos detrás de una imagen. Es una caricatura del patético límite en el que no puede caer la mercadotecnia, no debería caer. Al final, es un sarcasmo acerca de nosotros mismos y nuestra loca manía de ser como los otros, esa carrera interminable por el estatus y la posesión.

Es el conocido marketing viral y agresivo no el de las redes sociales de hoy, sino esa disfrazada estrategia para involucrar nuestras aspiraciones y expectativas sin que nos demos cuenta el marketing que genera más ganancias no es el que es directo sino el que llega a nuestro cerebro reptiliano y mamífero, y es la finalidad de este tipo de publicidad, desde los colores, hasta los olores y sensaciones. Y es cierto que hay agencias que se dedican a eso. Lo podemos ver en empresas que contratan chicas guapas para que coman en un restaurante o hagan ejercicio en cierto gimnasio, y así generen el efecto espejo: voy a comer allí porque quiero ser tan bella como ella, o voy a ese gimnasio donde va gente guapa como lo que yo seré o quisiera ser.

Está claro que la publicidad siempre pone barreras más altas de las que podemos alcanzar, y está bien que así sea, es su naturaleza al final, pero cuando las barreras nos llevan enredados a nosotros mismos es cuando la cosa se complica. Mesura, todo con mesura, sobre todo porque lo perfecto no existe, nadie se lo cree.


Este tipo de marketing, se basa en lo fabricado y no en realidades, aunque digámonos la verdad, ¿qué es realidad sin fabricación?, ¿alguna parte del marketing no es fabricada? Tema ciertamente polémico. Lo importante es llamar a la ética en la profesión y volver a hablar de que seamos quienes somos, en transformación, pero siempre en dirección a mejorar la versión de nosotros mismos.

FUENTES:
  • SANTESMASES MESTRE, M., y otros., Fundamentos de Marketing. Madrid, Pirámide, 2011. página 30 y ss.
  • SANTEMASES MESTRE, M., Marketing. Conceptos y estrategias. Madrid, 2012. páginas 60 a 72 y 949 y ss.


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